EL EXCÉNTRICO SEÑOR DENNET. De Inma Aguilera.

Una novela personal que aúna tres géneros: Histórico, Romántico y Ciencia Ficción. Una historia de época, donde el amor trasciende la lógica y el tiempo, por una joven y premiada escritora malagueña con gran proyección y mucho por contar en el futuro.

Inma Aguilera es una joven inquieta. Licenciada en periodismo, profesora investigadora en la UMA, locutora, actriz de doblaje, dibujante galardonada, coordinadora de club de lectura… y escritora, desde los 15 años, con dos libros libros publicados hasta el momento: El aleteo de la mariposa (ganadora del XXI Premio Ateneo Joven de Sevilla, en 2016, publicada por Editotial Algaida) y la que tratamos aquí, El excéntrico señor Dennet (mención especial del jurado en el VIII Premio internacional HQÑ), publicada por HarperCollins.

La historia del señor Dennet (mejor dicho, de Eugenia Cobalto, Nia, su protagonista), se sitúa en la Málaga industrial de 1848 y por sus páginas desfilan los personajes más singulares de aquella época, como Amalia Heredia Livermore, hija de Manuel Agustín Heredia, mujer culta, inteligente, mecenas y promotora de las artes y la cultura, o su marido Jorge Loring, ingeniero, empresario, político liberal y primer Marqués de la casa Loring por sus actos humanitarios y, ambos, impulsores de la industria y cultura malagueñas, a los que se deben, entre otros, los Altos Hornos malagueños, la Compañía de Ferrocarriles Andaluces, el Jardín Botánico Histórico de La Concepción o el Museo Loringiano (iniciado con las tablas romanas de la Lex Flavia Malacitana); pero también D. Antonio Cánovas del Castillo, que fue presidente del gobierno y uno de los políticos más brillantes de su tiempo. La ambientación histórica es adecuada, apoyada con imágenes de la bulliciosa Alameda Principal o la fábrica de La Constancia, fruto de una buena labor de investigación que la autora realiza en el Archivo Municipal, el Museo de la Aduana o la propia Universidad de Málaga, donde trabaja y se forma.

Amalia Heredia Livermore.
Dibujo de la autora

Pero si hay algo que destaca y llama la atención en la obra son las constantes referencias a libros y autores conocidos, admirados por Nia (trasunto y proyección indiscutible de la propia autora en su personaje), entre los que destacan las firmas femeninas. Desde Jane Austen y las Hermanas Brontë a Mary Shelley y su Frankenstein; pero también nombres indiscutibles como los coetáneos Lewis Carroll, Hans Christian Andersen, Oscar Wilde y Jules Verne, o los ya modernos George Orwell, J.R.R.Tolkien, Ursula K. LeGuin, Andrzej Sapkowsky, Terry Pratchett y otros muchos… ¿Cómo, que no son autores de la época…? Amigos, ese es uno de los alicientes que sorprenden en la obra, su componente de Ciencia Ficción y el secreto de la excentricidad del señor Dennet, sobre el que no abundaré para no restar interés a la lectura.

Nia, la protagonista, es una mujer adelantada, fuera de su época incluso antes de conocer a Dennet. Huérfana de madre, culta pese a pertenecer a una clase social baja, lectora empedernida incluso en inglés, posee la inmensa fortuna de haberse criado junto a Amalia (es hija del encargado de la fábrica La Concepción, de Manuel Agustín Heredia) y ser su amiga personal; eso la favorece. También -como la «Jo» March de Mujercitas– es escritora. Extraña un tanto su apellido, Cobalto, poco habitual en la época y menos -supongo- entre su clase social, fruto del cromatismo visual que la escritora asocia a sus personajes; junto a Amalia, disfruta de las historias escritas por mujeres y las novelas científicas que les suministra su tío, viajante habitual al extranjero. Su vida (y la de la alta sociedad malagueña) se verá alterada con la llegada del excéntrico señor Dennet.

Encuadrada en una colección de novela romántica, el romance está presente tanto en el enamoramiento de Amalia Heredia y Jorge Loring, que desemboca finalmente en la realidad histórica de su boda, como en el de Nia con Abrosse Dennet, aunque éste sea un tanto especial, trascienda el género y entre de lleno en el tercero de los que trata. La parte de ciencia ficción no la destapo, para mantener la intriga que la autora no desvela en las entrevistas realizadas (habrá otras cosas, por tanto, que le comente en persona y aquí silencio…).

Como anécdota, indicar que el término «ficción científica» que Nia y Amalia u otros utilizan para encuadrar el género de las obras que leen y a ella tanto le apasionan no corresponde a la época; es bastante posterior (más tarde se utiliza abiertamente «ciencia ficción», aunque está justificado). No sería hasta 1926 -cuando Hugo Gernsback lo utilice en la portada de la revista Amazing Stories- que la expresión se extienda y generalice; hasta entonces, las novelas y cuentos que hoy encuadramos como «ficción científica» o «ciencia ficción» se conocía como «de mundos perdidos«, «viajes fantásticos» o, simplemente, «novelas científicas«.

Con todo, la obra es muy entretenida, bien escrita y documentada y se deja leer con gusto. Sobre todo, demuestra un gran amor por los libros, la pasión de la protagonista (y la autora) por la lectura en general y, muy especialmente, por la literatura fantástica y de ciencia ficción, hasta alcanzar un extremo friki (palabra que abunda en el texto; la propia autora se define como tal) en su concepción más milenial. Porque ¿puede ser más friki una obra que, en caso de interesar la física cuántica, recomienda seguir a Sheldon Cooper en la serie «The Big Band Theory»…? Definitivamente, muy milenial (dicho con toda mi admiración y respeto, pues me encantan el personaje y la serie, y me considero más friki que la autora; aunque sólo sea por los años… que a milenial ya no llego. Ya quisiera).

En resumen, una obra divertida, culta y con raíces malagueñas, ecléctica hasta la sorpresa, de una joven inquieta, enamorada de la cultura literaria y visual, que se documenta y escribe bien, aspira a más y te entretendrá con sus múltiples guiños.

Inma Aguilera dará mucho que hablar en el futuro. Seguro.