LUIS ALBERTO DE CUENCA: “De Ulises a Tintín”.

Tal es el título del nº 255 de Litoral, revista de poesía, arte y pensamiento, editada en Málaga desde 1926, año en que fue fundada por los poetas de la llamada Generación del 27 Emilio Prados y Manuel Altolaguirre.

Litoral 255 LAC De Ulises a Tintín

Y si, junto a sus creadores, en aquel primer número aparecían los nombres de Federico García Lorca, José Bergamín, Jorge Guillén y Gerardo Diegoy más tarde otros como Rafael Alberti, Dámaso AlonsoLuis Cernuda o Vicente Aleixandre, por citar sólo alguno de los muchos que engrandecen su memoria, justo es que su último número -presentado ayer en el marco incomparable del Salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga, con presencia del Alcalde-, luzca en plan monográfico el nombre de Luis Alberto de Cuenca, autor versátil y ecléctico donde los haya, poeta consagrado y vinculado a Málaga por -junto a otras razones y muchos amigos- haber obtenido en 2009 el Premio Manuel Alcántara de poesía con “Paseo Vespertino” (ver noticia aquí)

En este número monográfico de Litoral son necesarias sus 272 páginas para resumir la extensa trayectoria de Luis Alberto como poeta y autor polifacético, aunque resultan pocas para describir una biografía tan extensa y versátil como la suya, en la que ha sido un poco de todo y un mucho en cuanto ha participado.  En estas páginas ya se ha comentado en diversas ocasiones y no quiero repetirme (si estáis interesados, seguid este enlace), sólo me haré eco de cuanto cita hoy la prensa de Málaga: filólogo, editor, director de revistas, letrista de canciones, bibliófilo, traductor, crítico, profesor, colaborador en medios de comunicación, ensayista, investigador del CSIC, director de la Biblioteca Nacional, secretario de Estado de Cultura y miembro activo de la Real Academia de la Historia.  Pero ni revista, ni periódico, destacan lo suficiente su amor por la literatura fantástica, ni pueden citar sus colaboraciones en Berserkr (cuyos números conserva, encuadernados, en su biblioteca).  Eso queda para mí (y vosotros).

Se puede adquirir la revista Litoral a través de su página web, en este enlace. Para navegar entre sus páginas, y hacerse una idea de su contenido, pulsad aquí.

Otras entradas sobre Luis Alberto de Cuenca en este blog:

DOCU_GRUPO FERIA LIBRO MURCIA, LUIS ALBERTO DE CUENCA

EL REINO BLANCO, de Luis Alberto de Cuenca

El pasado jueves tuve el placer de asistir al acto de presentación y lectura de «El Reino Blanco», último libro de poemas de Luis Alberto de Cuenca, en el marco incomparable del Salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga, donde la voz aterciopelada y firme pero sensible del autor dejó huella .

«El Reino Blanco» no es un libro de Literatura Fantástica como es habitual en estas páginas.  Recoge la obra poética del autor entre 2006 y 2009; noventa poemas -entre los que no faltan haikus, y seguidillas junto a sonetos y verso libre- muy personales y heterogéneos, de índole y temática tan prolífica y distinta como los gustos y pasiones culturales del autor, comenzando por el título, que toma prestado de «El libro de Monelle» de un admirado Marcel Schwob.

¿Por qué, entonces, comentarlo aquí?  Precisamente por eso, por venir de quien viene, referente indudable en la poesía española reciente, y académico de número de la Real Academia de la Historia; pero también iconoclasta de clichés tradicionales en la cultura, abierto -y partícipe él mismo- a lo menos ortodoxo y poco oficial; amigo generoso del que empieza; amante de lo épico y fantástico en cualquiera de sus géneros o vertientes.  Alguien que junto a reconocimientos y premios, su erudición en los clásicos, o numerosos cargos oficiales desempeñados(1), esgrime sin tapujos su participación como letrista en la Orquesta Mondragón (“Hola, mi amor, yo soy tu lobo…”) o Loquillo; su pasión por los cómics y el cine, la literatura épica o fantástica; su colaboración desinteresada con autores tangenciales o fanzines como Berserkr.

Mucho de ello se refleja en su obra literaria o poética, incluido «El Reino Blanco», un libro que se disfruta con satisfacción y agrado, que llega al corazón del lector.  Noventa poemas que nacen de las «diez facetas que tiene mi corazón de poeta o mi mente de escritor»: añoranzas y nostalgias, evocaciones, remembranzas de lecturas (también tebeos), las pasiones que incita la mujer (nuestra Diosa Blanca), desde el amor al erotismo pasando por el fetiche…  Poemas escritos con sensibilidad y ternura, ardor, o fina ironía, pero siempre en su estilo de línea clara (en homenaje a Hergé, creador de Tintín); poemas que nacen también de los sueños (confiesa dormir con una libreta cerca, y anotarlos al despertar) y sus fantasías.

«El Reino Blanco» no es un libro de Literatura Fantástica, pero entre su verso cálido fluyen numerosos guiños y citas que agradarán al aficionado.  No fue por casualidad que en la presentación y lectura de la obra apareciese dos veces el nombre de Lovecraft; o el de Edgard Allan Poe, cuyo poema El Cuervo renace en una excelente recreación de igual título; o que en la descripción de La Venus de los Tacones -por citar un ejemplo- su autor utilice términos como yelmo, corazas, flechas, Minotauro y su laberinto…  Ni que, ya en privado, en un aparte, me comentara su atracción por la obra de G.R.R.Martin, o -generoso como siempre- el seguimiento de este blog y su deseo de mantenerse informado con su boletín…

Es habitual encontrar imágenes suyas portando un libro en la mano, o rodeado de libros.  No menos válidas son esas otras en la que aparece orgulloso de sus figuras y personajes de cómics o cine fantástico, Tintín, Leia Organa, MuditoRed Sonja…  Así es (o así quiero verlo) Luis Alberto de Cuenca, conversador elegante, caballero de las letras, académico algo friki (¡cómo llamar si no a quien mantiene en su biblioteca, encuadernados, los números de Berserkr!) , poeta extraordinario y excelente persona.

Recomiendo con pasión disfrutar la lectura de su obra.

Quiero terminar esta entrada con un poema incluido en «El Reino Blanco», motivo de nuestro reencuentro en Málaga el año pasado, cuando fue galardonado con el Premio Manuel Alcántara de poesía 2009:

Paseo vespertino

.                                      para Alicia

Tú y yo, amor, a caballo, por las suaves
laderas de un crepúsculo dorado
que vira a negro, tú y yo, luces tibias
frente a la oscuridad que va anegando
esta parte del mundo, rienda suelta,
sendos halcones en los puños, campo
a través, contra el tiempo de la muerte,
a favor de la vida y del verano,
contra cerrojos, contra cicatrices,
contra el silencio, contra el desamparo,
contra esos templos donde se refugian,
ávidos de mentiras, los malvados,
tú y yo solos en busca de emociones,
medievales y eternos, a caballo,
rumbo a ninguna parte, mientras brota
la orquídea de la noche a cada tranco
y queda atrás, hundiéndose en el polvo,
la borrosa silueta del ocaso,
tú y yo por los p
aíses de la bruma,
picando espuelas, dos enamorados
que unen sus corazones en la fronda
donde alumbran, gloriosos, los relámpagos,
y cabalgan oscuros por lo oscuro,
como un rey y una reina destronados
.

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  1. Información completa de su biografía y obra literaria (poesía, ensayo, narrativa y traducciones) en Wikipedia, pulsando aquí.

Robert E. Howard. La Biblioteca del Laberinto.

El Reino de las Sombras y otras historias de un exiliado de la Atlántida es el título de la séptima entrega dedicada a R.E.Howard de La Biblioteca del Laberinto, colección en la que Francisco Arellano, editor mítico y compañero de Círculo, se dispone recuperar la obra completa del escritor tejano.

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El volumen recopila  los relatos y poemas que Robert Ervin Howard dedicó al Rey Kull; doce textos en total, todos ellos notables y dos excepcionales, en opinión de Jacques Bergier, que prologa la obra.   Son muchos los críticos que encuentras entre los episodios de Kull de Atlantis parte de la mejor literatura que realizara el autor de Cross Plain.

El Reino de las Sombras, que da nombre al libro, fue el primer relato sobre el atlante escrito por Howard.  Apareció publicado entre las páginas míticas de Weird Tales en agosto de 1929, tres años antes que el primero de  Conan el bárbaro, su mayor éxito, cuyas raíces beben en este personaje.

Todo interesado en el cimmerio debería conocer también su primera encarnación, aquella en la que se basa, el Rey Kull, y para ello este volumen es el indicado.  Pero si, además, desea introducirse en el resto de personajes creados por R. E. Howard, La Biblioteca del Laberinto le ofrece ahora la mejor oportunidad de hacerlo, pues ha iniciado y tiene la intención de publicar toda su obra (algunos de cuyos relatos fueron readaptados a historias del bárbaro, bien en literatura o, sobre todo, a cómic, por Roy Thomas).  Los títulos de la colección publicados hasta el momento son (en orden inverso):

El Señor de Samarcanda y otros relatos históricos.  Con la primera selección de relatos de corte histórico, al estilo de Walter Scott, ambientados en la caída del Imperio Romano de Occidente y la llegada de los bárbaros, aventuras en las cruzadas, o con guerreros norteños.  Prólogo de Luis Alberto de Cuenca.

El Valle Perdido de Iskander.  Primera parte del ciclo de aventuras de Francis Xavier Gordon, El Borak; un antiguo pistolero de El Paso, convertido en justiciero en las tierras de Asia cercana, como un nativo  más frente a la opresión de Occidente; como lo fue Lawrence de Arabia, pero en Afganistán.  Tesoros escondidos, adoradores diabólicos y mucho más…  Con ilustraciones de Mike W. Kaluta.

Callejones en Tinieblas y otras historias.  Protagonizadas por Dennis Morgan, marinero y púgil de segunda clase, torpe, patán y camorrista, que solventa todas sus disputas y aventuras a base de puñetazos.  Un ciclo menor dentro de la obra de Howard.

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Espadas de Shahrazar, y otras historias orientales. Entre las que encontramos las de Kirby O’Donnell, aventurero americano que actúa entre los kurdos frente a espías internacionales.  Su aventura “El Dios Manchado de Sangre“, fue re-adaptada por DeCamp como historia del cimmerio.

Sangre en el Desierto y otras aventuras de mar y tierra.  Con el ciclo primerizo de aventuras de Wild Bill Clanton (escritas con el seudónimo de Sam Walser), y otras del pirata Terence Vulmea, también re-adaptadas (“Espadas de la Hermandad Roja”, y “La Venganza de Vulmea el Negro”), cuyo ciclo se cierra con este y el anterior volumen.  Prólogo de Eugenio Fraile.

Espadachinas.  Interesante primer volumen de la serie, que recopila las historias de mujeres guerreras de Howard.  Incluye las tres historias de Agnes de Chastillon, también conocida como Agnes la Negra, Agnes de la Fere, o La Espadachina, en la Francia del S.XVI;La sombra del buitre” (la aventura original de Sonya la Roja de Rogatino, algo diferente de la adaptada a Conan) y una aventura de Helen Tavrel, acompañando al pirata Vulmea el Negro.

También, como complemento altamente recomendable, se acaba de publicar Cuando cantan las Espadas, una nueva edición de la obra imprescindible “La Canción de las Espadas” (1983).  En ella, Javier Martín Lalanda, uno de los mayores especialistas sobre el escritor tejano (y uno de los propulsores de Berserkr en su día), realiza un recorrido por toda su obra y personajes, ahora ampliada, revisada y puesta al día.   Lo antes dicho: imprescindible.

Regresos. Luis Alberto de Cuenca.

Supe por primera vez de Luis Alberto de Cuenca a principios de los 80, en una separata encartada a modo de preliminar en el tomo I del Palmerín de Inglaterra de Ediciones Miraguano.  En ella, como introducción a la obra clásica de caballería, entremezclaba nombres como Lanzarote o Aragorn, Amadís o Flash Gordon, Corum Jhaelen Irsei, John Wayne o Don Quijote, para definir al caballero andante; seguía con los ojos del héroe citando a Conan, los aqueos de la la Ilíada, Rustem o Sigfrido, la mirada de odio de Elric de Melniboné, de cólera en Carlomagno, o el brillo de las pupilas de Gandalf el Gris; citaba la entrega de Perseo o Teodorico, los viajes de Bran o Teigue, o el sueño de Lochan, como bases que animan el fuego caballeresco de los héroes de la Tabla Redonda; el destrier de Roland o los caballos de Aquiles, pilares de la caballería; y la espada, arma noble por excelencia de la poesía heroica, con quien, incluso, el héroe habla (la lanza en los poemas oméricos o celtas, y en los nórdicos el hacha ).

¿Sorprende que me atrajera?  Encontrar reunidos tantos nombres y personajes fantásticos atractivos, de novelas, cómic o cine, para comentar una obra clásica, en una edición “erudita” y “seria” me fascinó, lo confieso.  No es de extrañar que cuando, poco después, tras el nº 2 de Berserkr, recibiera una colaboración suya sobre Los Dioses Germanos para ser publicada en el fanzine antes que en una revista científica especializada, me sintiera dichoso y honrado.  Me hizo comprender que Berserkr, con sólo dos números, ya era mayor de edad.

Gran tipo Luis Alberto, a quien no he tratado lo suficiente.  Fue un placer reencontrarle el pasado 19 de Junio en la entrega del premio Manuel Alcántara de poesía, con el marco incomparable del Castillo de Gibralfaro y el mar de fondo a nuestros pies, en la noche malagueña más hermosa del año, de la que era protagonista indiscutible.   Y, a pesar de todo, me buscó y regaló su tiempo en privado entre tanta gente, y regresamos a aquella época de Berserkr veinte años atrás, que comentó ilusionado junto temas nuevos, autores y personajes; incluso me llegó a realizar una sorprendente propuesta, ilusionante, sobre el fanzine, que si bien yo mismo he llegado a considerar en más de una ocasión aún no termino de asimilar.  Pero pensaré en ello, detenidamente. 

Gracias, Luis Alberto.  Fue todo un regalo.

Luis Alberto de Cuenca, Premio Manuel Alcántara de Poesía 2009

Luis Alberto de Cuenca con Manuel Alcántara, entre el Alcalde de Málaga y Mingorance

Luis Alberto de Cuenca con Manuel Alcántara, entre el Alcalde de Málaga y Mingorance

Fue inesperado, y una verdadera alegría, saber que Luis Alberto había ganado el XVII premio de poesía Manuel Alcántara en Málaga, mi ciudad.   Un nuevo círculo de tiempo que se cierra a mi alrededor; otro retorno al origen.  Tenía que verle, y lo hice (pero hablo de ello en otro post; ahora amplío la noticia).

Porque en esta ocasión, premio y galardonado se prestigian mutuamente: por un lado, se trata del premio de poesía mejor dotado de España, 6.ooo €, a un sólo poema (incluso yo me pensé participar…); por otro, el maestro Manuel Alcántara es una de las plumas más claras e inteligentes de nuestro tiempo (¿alguien lo pone en duda?).  Por último, Luis Alberto de Cuenca es un intelectual atípico, poeta, ensayista, filólogo; autor ecléctico, que igual traduce y enriquece a los clásicos que compone letras de canciones para la Orquesta Mondragón, o poemas cantados por Loquillo;  amante del comic y la Literatura Fantástica o la Mitología, arrastra consigo un bagaje cultural fuera de lo normal: Doctor en Filología Clásica, ha sido Director del Instituto de Filología Clásica del CSIC, Director de la Biblioteca Nacional, y Secretario de Estado de Cultura

Su poema, “Paseo Vespertino” (hermoso, atemporal, cargado de sentimientos), fue seleccionado entre más de 1.300 presentados a concurso.  Me gustaría reproducirlo, si fuera posible.

De momento, dejo aquí su canto a Sonia la Roja, publicado en Berserkr nº 5 (1986):

SONIA LA ROJA

Los querías tanto a los héroes,
tanto soñabas con sus compañeras,
que te parecía imposible
que fuesen solo emblemas o símbolos
para explicar el mundo,
cualidades antropomorfas.
¡Como quisieras qee tuviesen ojos,
labios y dientes, piernas, brazos!
Y, sobre todos, ella,
la que viene de lejos para velar tu sueño,
la que triunfa y se marcha.
Sonia la Roja, la rival de Conan.