CONAN el Cimmerio. Las Novelas gráficas de Dark Horse.

Completada la colección Conan el Cimmerio, que en España publica  Planeta Comics, y en los USA acaba de finalizar en su número 25 (ver noticia), comentamos los relatos de Howard adaptados en la misma, y su posterior recopilación en volúmenes independientes, verdaderas novelas gráficas con que la editorial suele reunir los diferentes arcos argumentales presentados en la serie, en base a algún relato, fragmento, o poema o original de R.E. Howard.

Como dijimos en su día (ver Conan, la Leyenda), estos volúmenes constituyen uno de los mayores atractivos de la nueva edición del personaje en cómics, así planificada de inicios.  En España -al menos por el momento- no podemos disfrutar de esta edición; pero si algún día se publican, os recomiendo encarecidamente que no los dejéis pasar.

Son los siguientes (datos cronológicos, al final):

  • Volumen 7:  Cimmeria.

La historia parte del melancólico y sombrío poema original de R.E. HowardCimmeria, y  narra el regreso de Conan a su brumosa tierra, tres años después de su partida en el volumen 0. Allí encuentra a Caollan, su primer amor, entresacada de las páginas de Nacido en el campo de batalla, y una historia tan dura como su tribu; también el recuerdo de su abuelo y precursor Connacht, en un episodio que se entremezcla en flashbacks con la narración, y que tiene el aliciente de estar dibujado por el genial maestro Richard Corben.   (1)

Volumen de 192 págs., recopilando los números 1 a 7 de la serie (ya aparecidos en España).  Guión: Timothy Truman Dibujos:  Tomás Giorello y Richard Corben. Color: José Villarrubia.

  • Volumen 8:  El Coloso Negro.

A su regreso a los reinos hiborios, Conan se une a las Compañías Libres de Amalric, con las que aprende el estilo civilizado de la guerra y donde asciende al grado de capitán.  Con ellas entra al servicio de la reina Yasmela de Khoraja, una ciudad estado de Shem, donde transcurre una amplia adaptación del conocido episodio El Coloso Negro, original de Robert E. Howard. (2) y (3)

Volumen de 152 págs., que recoge los números 8 al 13 de la serie (en curso de publicación en España).  Guión: Timothy Truman. Dibujos: Tomás Giorello. Color: José Villarrubia.

Volumen 9:   Los Compañeros Libres (Kozakis).

Conan es ahora general de los ejércitos de Khoraja y amante de la princesa Yasmela.  Pero la vida cortesana no es de su agrado, y decide rescatar al rey, prisionero en Koth, utilizando las fuerzas combinadas de su ejército, las Compañías Libres de Amalric, y el de un príncipe kothio rebelde. Pero éste se inmiscuye y las cosas no salen como estaban previstas. Despechado, perdido el favor de Yasmela y convertido en líder de unos Compañeros Libres ahora sin trabajo, decide conducirlos hacia las fronteras de Koth, Zamora y Turán, donde, convertidos en Kozakis, se dedican al saqueo y pillaje, y asolan las estepas hasta el mar de Vilayet.  Allí, Sergius de Krosha, líder de los piratas, ve amenazado su negocio y propone una incierta unión de sus fuerzas contra los turanios…  Hasta que el rey Yildiz reacciona y envía una fuerza formidable para destruirlos, al mando del sádico Sha Amurath(4)

Volumen de 184 págs., con los números 14, y 16 al 21 de la serie.  Guión: Timothy Truman.  Dibujos: Joe Kubert y Tomás Giorello.  Color: José Villarrubia.

Volumen 10: Sombras de Hierro en la Luna.

Adaptación del relato original de Howard, Sombras de Hierro a la luz de la Luna.  Tras la derrota de los Kozaki, Conan obtiene venganza sobre Sha Amurath y encuentra a Olivia, con la que se refugia en la isla de las estatuas de hierro; se enfrenta a Sergius de Krosha, e inicia su andadura como pirata en el Mar de Vilayet.  El volumen se completa con El Peso de la Corona, un brutal episodio fuera de cronología y no publicado en la colección, cuya continuidad ha de situarse entre los volúmenes 7 y 8, en el camino de regreso de Cimmeria a tierras hiborias:  Conan contrata su espada al servicio del “Rey Loco“, un antiguo general que reclama la independencia de Aquilonia para el valle de Gaul, en la frontera.  Cuando éste cae en batalla, el pueblo ofrece a Conan la corona, en lugar de al débil hijo de su comandante.

Volumen de 144 págs., con los números 22 al 25 de la serie, más el one-shot antes citado.  Guión: Timothy Truman.  Dibujos: Tomás Giorello.  Color: José Villarrubia.  Portada: Cary Nord. (El peso de la corona, escrito y dibujado por Darick Robertson).

Volumen independiente: La Lanza, y otras historias.

Fuera ya de colección y sólo en tapa blanda, se ha publicado también este volumen que recoge las historias de ambas series que narran historias de Conan Rey, tres de ellas aparecidas en España (en Conan, La Leyenda, 35, 36 y37), con episodios que suceden justo después de El Fénix y la Espada y La Ciudadela Escarlata (ninguno adaptado aún por Dark Horse); y el nº 15 de Conan el Cimmerio, otro one-shot fuera de continuidad, con el regreso de Akivasha, “la mujer que nunca murió”, lujuriosa vampira entresacada de la novela La hora del Dragón.

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Notas sobre la nueva cronología y su continuidad:

La serie, como ya se ha comentado (ver referencia), no mantiene la anterior cronología “oficial” de Miller y Clark, adaptada después a sus intereses por De Camp, sino que se basa en la más reciente y razonada con argumentos de peso de Dale Rippke, que ofrece ciertos cambios en el orden de los relatos de Howard.

Kurt Busiek, anterior guionista de la serie seguía a Rippke, y también Timothy Truman lo hace; aunque en ambos casos no de forma estricta, sino introduciendo ciertas variantes no exentas de lógica, y situaciones de relleno que enriquecen la continuidad entre episodios:

  • (1) Historia de transición, donde la serie anterior situaba el episodio La Hija del Gigante Helado (trasladado por Rippke (y Busiek) a los orígenes), y De Camp un segundo regreso de Conan a Cimmeria, previo también al Coloso Negro pero más adelante en el tiempo.
  • (2) Rippke acierta al argumentar que tanto las historias El Coloso Negro (CN) como Sombras de Hierro a la Luz de la Luna (SHL) deben situarse antes que La Reina de la Costa Negra, pues en ninguna de ellas se cita a Bêlit, tan importante para el cimmerio, y sí otros episodios anteriores de sus andanzas. También en base a la “personalidad” que demuestra Conan en tales episodios de su vida, al tiempo que evita innecesarios saltos de ubicación a lo largo de la geografía hiboria.
  • (3) Sin embargo, Dale Rippke sitúa SHL previo a CN, algo que Truman cambia.  Pero lo hace con base y criterio, reforzando la continuidad entre ambas historias, lo que demuestra un amplio estudio y conocimiento de la biografía del personaje: Conan se inicia en el estilo civilizado de hacer la guerra de una forma lógica, cuando se une a las Compañías Libres de mercenarios, donde además encuentra a Ivanos y Aratus, personajes que aparecen en SHL.  Por otro lado, en el cómic, el salto desde Cimmeria a Vilayet se hace demasiado distante, y es más creíble su regreso por tierras hiborias (en Rippke no existe, pues se produce tras La Mano de Nergal, en la ciudad estado de Yaralet, que él situa en Corinthia).
  • (4) No se adapta ningún relato de Howard, sino situaciones entresacadas de los mismos para establecer una continuidad.  Como base para el cambio entre episodios respecto a Rippke, utiliza argumentos del propio Howard:  en SHL, Conan comenta a Olivia su llegada a los Kozaki tras ser mercenario de un príncipe rebelde de Koth que después firma la paz; en este caso, el príncipe rebelde será Julion, quien se une a Yasmela en Khoraja y firma la paz con Koth (no desdeña la aportación de De Camp; en este sentido, Rippke es más “puro”) , y los Compañeros Libres son los del ejército de Amalric.  La continuidad entre historias también gana con la presencia de Sergius de Krosha y la batalla final junto al río Ilbars.

CONAN, el Cimmerio

Planeta de Agostini ha iniciado la publicación en España de la segunda colección de comics que Dark Horse dedica a revitalizar el más famoso personaje de Robert E. Howard; en esta ocasión, tal vez recordando aquella mítica primera serie de novelas editada por Lancer Books en 1973 (Bruguera en nuestro país), la colección se titula genéricamente Conan el Cimmerio (en los libros Conan de Cimmeria).   La primera colección también lo hacía; pues aunque en España se renombró a Conan la Leyenda, en origen fue Conan, a secas.  Veremos si las siguientes mantienen un criterio similar.

Como la serie anterior, Conan el Cimmerio se estructura en arcos argumentales diferentes que después conforman una novela gráfica completa, de casi 200 páginas.  El volumen 7 (USA) se titula Cimmeria, como aquel excelente poema sombrío de Howard, del que parte Timothy Truman, su guionista, y utiliza de introducción a su historia.  Pero si aquel volumen cero, Nacido en el campo de batalla, narraba la juventud de Conan en Cimmeria hasta su partida a los reinos hiborios, la nueva colección se inicia con su retorno -tres años después- a las montañas umbrías que le vieron nacer, en su primera añoranza de un país y unas tierras que volverá a abandonar de nuevo, tras la aventura que mantiene junto a personajes recuperados de aquellas páginas: Caollan, su amiga de juventud y primer amor, o Horsa, el Aesir entresacado de La hija del Gigante Helado.  Pero el verdadero co-protagonista del volumen es su abuelo Connacht, cuyas aventuras revive el cimmerio en continuos flashbacks, recordados o comentados por un extraño anciano de un ojo tapado que recuerda demasiado a cierto peregrino gris… y que son recreadas en imágenes por un veterano Richard Corben, maestro del cómic fantástico, cuya recuperación supone no sólo un acierto, sino todo un guiño al aficionado que recuerda con nostalgia su magnífico Bloodstar, adaptación de la novela El valle del Gusano, de Howard.


No voy a destripar la historia.  No es el momento.  Tan sólo comentar que la serie mantiene el nivel de la anterior, y el mismo equipo creativo con que acabó aquella.  Timothy Truman, sin ser Busiek, mantiene muy buenos momentos en sus adaptaciones (aunque me decepcionó un tanto en su desarrollo de La Mano de Nergal).  En la parte artística el argentino Tomás Giorello refuerza la imagen dura del joven bárbaro y cumple su cometido, sobre todo cuando no aplica tintas fuertes; pero no es Cary Nord, creador de la nueva imagen del cimmerio, de momento no igualada (regresará, más adelante, con unas portadas magníficas); Richard Corben es un guiño al aficionado, como antes comentaba, y sólo en el primer volumen; y el madrileño Jose Antonio Villarrubia es un colorista bastante más sombrío que el luminoso inicial de Dave Steward; pienso que su labor sería más llamativa si se aplicara directamente sobre lápices, como en los volúmenes iniciales, para suavizar el dibujo a tinta de Giorello.

Las portadas de la serie anterior llamaban la atención.  La nueva también lo intenta.  Han cambiado los criterios respecto a la continuidad del artista, que varía en cada arco, y hay que reconocer que van in crescendo.  Así tras un discreto Frank Cho en Cimmeria (ignoro por qué el primer número español no incluye la de Giorello para el nº cero USA, con más fuerza que la utilizada), y un llamativo pero hierático J.M. Linsner en Coloso Negro, en Kozaki irrumpe con fuerza impresionante el ilustrador de Kull, Justin Sweet, al que sigue un espectacular Cary Nord en los últimos números publicados (23).  Ojalá mantengan esta tendencia ascendente.


Hasta el momento, la serie Conan el Cimmerio contempla (en USA) los siguientes arcos argumentales (que no mantienen al completo la continuidad “oficial” establecida en su día por Lyon Sprague de Camp, e imagino que reservan a Bêlit para algo más especial), siempre sobre la base de un relato o idea original de Howard:

  • Volumen 7:  Cimmeria (publicado)
  • Volumen 8:  El Coloso Negro (publicado en serie mensual)
  • Volumen 9:  Los Compañeros Libres (Kozaki) (como serie, en curso)
  • Volumen 10: Sombras de Hierro en la Luna (a partir de junio)

Además, un número suelto El Peso de la Corona, ambientado en la frontera de Aquilonia, escrito y dibujado por Darick Robertson, un tanto brutal, y catalogado como “fábula para adultos”, y una curiosa anticipación de aquella sensual vampira lujuriosa que fue Akivashala mujer que nunca murió, entresacada directamente de las páginas de La hora del Dragón.

Animo a todos los aficionados a seguir esta serie; si es posible, libre de comparaciones con lo ya conocido.  Seguro que no defrauda; y en ella encontraremos momentos de alto nivel, cercanos en ocasiones a la visión inicial de Howard.