Un nuevo regreso…

…tras algunos meses de abandono.

Cinco en concreto, en los que el trabajo, otros asuntos, la falta material de tiempo y cierto cansancio después de seis años continuados, me hicieron frenar, e incluso pensar en abandonar el blog… de nuevo.

Ya me pasó antes, en un periodo de auge y máximo seguimiento, que descendió a la mitad con el regreso…  Y es que en este mundo de “socialización internauta” prima el impacto, la continuidad y lo inmediato, y es fácil que si no estás ahí de los primeros muchos dejen de seguirte.  Por eso, a la hora de pensar en un nuevo regreso me volví a plantear si merecía la pena hacerlo, cada vez con menos gente detrás.

Pero, siendo sinceros, no escribo tanto para que me leáis (¡¡ey, dejémoslo claro: me encanta que lo hagáis!!), sino para expresar mi opinión, transmitir sensaciones propias sobre lo que leo, veo, y disfruto: escribo para mí, en la esperanza que a alguien le interese cuanto digo, y compartamos algunas opiniones al respecto.  Si es así, me doy por satisfecho, pues voy a seguir haciéndolo; pero a mi ritmo, sin presiones de tiempo, novedad o inmediatez, sino conforme pueda y vaya sintiendo la necesidad de compartir esas experiencias.

En este tiempo, confieso, no ha habido mucho que despertase mi interés por compartir opinión al respecto; he diversificado temas, navegado más allá de la aventura, o lo fantástico y heroico, hacia otras categorías que tenía abandonadas hace tiempo; mi ritmo de lectura de estos temas ha descendido (no lo he dejado), pero de cuanto he leído o visto, poco ha despertado mi interés por comunicar (algo comento más abajo), y sin embargo, bien lo hubiese hecho con otros géneros diferentes, de los que sí he disfrutado en diversas formas y medios…

El Ministerio del TiempoSí me hubiese gustado comentar cosas que han quedado atrás (algo puse en facebook, y quizás alguna aún caiga por aquí): El fenómeno El Ministerio del Tiempo, que ha causado sensa-ción en todos los medios, la última entrega de El Hobbit, La batalla de los cinco ejércitos, las últi-mas declaraciones de G.R.R. Martin, en las que ya NO dice que NO terminará Vientos de Invierno en 2015 (tampoco afirma lo contrario, pero algo es algo…); las nuevas iniciativas de Mariano Villareal por dar visibilidad a la Ficción Especulativa y la Fantasía españolas, aWeird West partir de Terra Nova, Castillos en el Aire, o Mariposas del Oeste, que todos deberiamos apoyar; o las de ediciones Dloreans; por no hablar del excelente trabajo de recuperación de obras magníficas del pulp que Leigh Brackettrealizan los amigos de Barsoom, todas cuyas ediciones se agotan al poco de ver la luz.  O el nuevo juego de tablero de Conan de Monolith Board Games, con varias extensiones y un sin fin de magnificas figuras en resina que harán las delicias de los aficionados a partir de Octubre; un proyecto de crowfunding a través de Verkami qLogo juego Conan Monolithue solicitaba 80.000$ para ver la luz, y ha sido tal su acogida que ¡en un solo mes consiguió recaudar 3.327.757$! (el mayor apoyo conocido hasta ahora por este medio).

Pero habrá tiempo para hablar de ello…

Mientras, está al caer la cuarta temporada de Juego de Tronos; y acaba de finalizar en USA el siguiente arco argumental de Conan el Vengador: La Horda Maldita, prefacio a la adaptacion de Xuthal del Anochecer, de R.E.Howard; o el regreso de los pesos pesados (Conan, Kull, Solomon Kane, Bran Mak Morn) a La Espada Salvaje de R.E.Howard; o la nueva serie de Geralt de Rivia en cómic: The Witcher. Fox Childrens, y pronto su octava novela en español, Estación de Tormentas; y también he comenzado a leer El Pirata Negro, el clásico de Arnaldo Visconti

En fin, que seguiremos…

HALCONES DE ULTRAMAR: CORMAC FITZGEOFFREY, de Robert E. Howard, en cómic

Ficha Halcones de UltramarCada cierto tiempo encontramos la agradable sorpresa de una nueva obra de Robert E.Howard adaptada al cómic; obras que, sin ser de sus personajes princi-pales, se venden, y mucho, aunque no todas resulten atractivas o bien realizadas, ya sea por la propia adaptación o el dibujo modernista (en mi opinión, al tejano le va un dibujo clásico, realista, y no otro).  Confieso que en este caso he quedado muy satisfecho, con el resultado final de Halcones de Ultramar, uno de los dos (y medio) relatos que REH escribió sobre Cormac Fitzgeoffrey; que me ha llamado la atención tanto como en su día lo hizo la serie de otro personaje con igual nombre, Cormac Mac Art, adaptado por Roy Thomas y E.R.Cruz, en 1990.

Damián Couceiro

Damián Couceiro

¿Pero quién es Cormac FitzGeoffrey?  Se trata de uno de los varios personajes creados por Howard como protagonista de historias ambientadas en Las Cruzadas, con un importante componente de realismo histórico detrás; un anticipo (junto a Kull de Valusia) del propio Conan (su descripción física es prácticamente la misma: más de dos metros de altura, ojos fieros y azules, melena de cuervo), que dispone de ese punto de salvajismo heredado de sus ancestros que le diferencia de otros, de costumbres refinadas por la civilización; eso sí, es bastante más amargo, sin la alegría innata del cimmerio. Cormac es un cruzado irlandés (mitad gaélico, mitad normando), de sangre noble, renegado, y sin señor al que seguir (incluso niega ese honor al propio Ricardo Corazón de León, al que salva la vida e impresiona -sí, como el Capitán Trueno de Víctor Mora-).  Su blasón es un reluciente cráneo plateado sobre fondo negro, y porta una espada de acero azulado grabada con runas, arrebatada al cadáver de un rey noruego que había dado muerte a su hermano Shane durante una incursión norteña a Munster.

Joe Jusko, nº 2

Joe Jusko, portada nº 2

Sus orígenes son inciertos. Robert E. Howard sitúa su nacimiento en 1162 (en el frag-mento La Princesa Esclava, cuando indica que participa en la Batalla de Dublín con 8 años), y deja intuir que sería hijo de Geoffrey el Bastardo, un normando renegado, supuesto descendiente de Guillermo el Conquistador y “una mujer de los O’Brien”, que Keith Taylor identifica con Radharc O’Brien, descendiente del mismo Brian Boru, gran rey de Irlanda (en las páginas de REH – Two Gun Racounter, donde desarrolla y especula sobre el tema con amplitud sobre una impre-sionante base histórica, en su serie de artículos (1) que recomiendo a los interesados). Al Harron también dispone de una elaborada biografía del personaje en The Cimmerian Blog(2), hoy por desgracia cerrado.  Y si alguien quiere leer sus historias en español, nada mejor que acudir a Los Halcones de Ultramar y otras narraciones de las Cruzadas, editado por Barsoom, que ya comentamos en estas mismas páginas.

Cormac (Fuente: The Cimmerian)

Cormac  (Fuente:        The Cimmerian)

Halcones de Ultramar es el primer relato del personaje y, posiblemente, el mejor y más conocido de la serie Ultramar (Outremer, las tierras más allá del mar, donde transcurren estas y otras aventuras escritas por Howard), en el que intervienen como protagonistas personajes históricos bien conocidos, como el citado Ricardo Corazón de León, o Al-Nāsir Ṣalāḥ ad-Dīn el sultán Saladino-, quien le demostrará que hay honor también en el contrincante, más allá del odio hacia el enemigo que se siente en el campo de batalla.

Pero previo a los hechos que se narran, y como se recuerda en él, tras una juventud tumultuosa en tierras gaélicas, Cormac se deja llevar por el entusiasmo de su amigo Eamonn Fitzgerald y se embarca hacia tierra santa en la tercera cruzada, bajo el mando de Ricardo I de Inglaterra; por el camino, invaden Sicilia y conquistan Chipre. Durante la travesía de los cruzados hasta Anatolia tendrá lugar un hecho que influye más tarde en el relato: dos caballeros, el francés Gerard de Gissclin vence en duelo al alemán Conrad Von Gonler, en presencia del propio Federico Barbarroja, emperador del Sacro Imperio, poco antes de su muerte; Von Gonler nunca perdonará haber perdido.  

Saladino, por Couceiro

Saladino, por Couceiro

En 1911, conquistan San Juan de Acre, pero Eamon cae muerto en uno de los ataques de Saladino para recuperar la ciudad.  Es allí donde el Sultán sabe por primera vez de la ferocidad del guerrero con un cráneo en el escudo.  También en la batalla de Azotus, donde Cormac rescata en combate al rey Ricardo, en presencia de sir Rupert del Vaille; y en Jope, donde es salvado de morir por Sieur Gerard de Gissclin.  Cuando se firma la paz, y sus amigos son recompensados (Sir Rupert es nombrado senescal de Antioquía y Sieur Gerard señor del castillo fronterizo Ali-El-Yar), FitzGeoffrey decide viajar a Irlanda. Mas allí no encuentra quien necesite su espada y regresa, para ponerse a las órdenes del hombre que le salvó la vida, y ayudarle en sus contiendas con los sarracenos.  Es aquí donde comienza la historia de Halcones de Ultramar.

El relato es, básicamente la crónica de una venganza, el cobro de una deuda de sangre que el gaélico se ve impelido a realizar por honor, por la memoria de un amigo que ha sido traicionado: cuando llega a Antioquía (un inciso: en el cómic se indica que en 1190.  No es posible: las tropas de Ricardo I desembarcan en Acre en junio de 1191, así que los hechos no pueden transcurrir antes de 1192), Cormac conoce a través de Sir Rupert que Gerard de Gissclin ha muerto y su castillo saqueado y reducido a ruinas, por las tropas de Nureddin de El Ghor, un jeque con aspiraciones que ha roto la paz de Saladino, pero ante la aquiescencia y dejación de su vecino, Conrad Von Gonler, a quien solicitó ayuda y éste se la negó, en recuerdo de la derrota sufrida en duelo.  Fitzgeoffrey irá a por ambos, en solitario, para evitar un movimiento de tropas que rompería la paz.

Venganza

La adaptación al cómic es excelente.  Principalmente, porque Michael Alan Nelson no pretende corregir a Howard (como hacen otros, y fracasan), sino que traslada su relato de forma fiel al nuevo medio, y son las palabras del tejano las que nos cuentan los hechos, sin apenas cambios, sin pretender mejorarlo. Porque R.E.Howard es bueno -muy bueno- en lo que hace -narrar historias, dibujar con palabras que impactan en la mente del lector situaciones, sentimientos y la acción de sus personajes-, y un medio en el que interviene el dibujo como componente básico, si está bien hecho y se integra en la historia, sirve a la perfección para transmitir su legado, como se ha demostrado antes. Eso sí, como complemento a su narrativa única, no para sustituirla.

Y el dibujo de Damián Couceiro (incluso el color de Tumburús) se adapta muy bien a los requisitos exigidos: estilo natural sin llegar al hiperrealismo, un correcto tratamiento y ambientación de la época, y dibujo muy expresivo.  Posiblemente sea esa su mejor virtud: la expresividad intensa y cómplice con la que nos traslada la acción, no sólo con actos y figuras en movimiento, sino mediante los gestos, unas expresiones que traslucen las sensaciones de los protagonistas y cuantos les rodean hasta hacerte sentir partícipe de los mismos.  No muchos lo consiguen; y es justo reseñarlo.  Observad si no la escena en dos páginas (también las anteriores) en la que Cormac ajusticia a Von Gonler, la expresividad de esos rostros que transmiten sentimientos.  Silencios de espada 1Silencios de espada 2Y no sólo gestos. Durante el asalto a la fortaleza de El Ghor, cuando Cor-mac se enfrenta a una treintena de enemigos, la can-ción de las espa- das  se traduce en silencio que impac-ta, y durante 10 páginas sin pala-bras (entre las dos que ofrecemos) asistimos sólo  a ecos de aceros que entrechocan y sangre de vidas que se desvanecen. Todo un acierto, sin duda, que transmite la matanza mejor que las palabras; una idea al parecer del editor Matt Gannon, que resaltamos.

Un cómic no es bueno porque tenga un buen dibujo, sino por las sensaciones que transmite, y cómo lo hace. Y Halcones de Ultramar, os lo aseguro, transmite mucho.  No os lo perdáis.

  1.  Cormac Fitzgeoffrey’s Kin in the Crusades y A Woman of the O’Briens.
  2. Calvaria ad Victoriam: A Look At Cormac Fitzgeoffrey, Part Three.

CormacFitzGeoffrey Yermo

JOHN CARTER, estreno esperado.

El pasado día 9 tuvo lugar el esperado estreno de John Carter, la adaptación del clásico de los pulps (1911) Una Princesa de Marte, de Edgar Rice Burroughs (creador también de Tarzán), y que dio lugar a una saga de 11 novelas, su serie marciana Barsoom, origen y pionera despuésde tantas otras historias de Fantasy & SF .  Su realización corre a cargo de  la factoría Disney (aventuras para toda la familia, al estilo de Piratas del Caribe o Príncipe de Persia, entre otras…), pero con los excelentes efectos especiales de  Pixar, que entra así en el campo de la Fantasía, bajo la batuta del ganador de un Oscar Andrew Stanton (Wall-E, Toy Story, Buscando a Nemo…)

Durante la Guerra de Secesión norteamericana, el capitán John Carter se ve transportado de forma astral al planeta Barsoom (que en la tierra conocemos como Marte), donde se ve inmerso en un conflicto entre nativos humanoides y se convierte en el líder de la rebelión contra la tiranía de seres monstruosos, gracias a los poderes que le otorga la diferente gravedad de los planetas.  También conquista el corazón de la bella princesa de Marte, Dejah Thoris.

A pesar de los comentarios que llegan respecto a que el guión flojea en algunos aspectos, se trata de una película que los aficionados y nostálgicos de la fantasía pulp no nos podremos perder, en especial por la realización y magníficos efectos especiales, garantía de Pixar.  ¡Aventura a raudales en el planeta Barsoom!  (Esperemos que el guión acompañe)

Más datos sobre la saga y el personaje en nuestra entrada anterior, pulsando aquí.  Pero recomendamos a todos acceder a la página oficial Disney de la película, donde, además de galería de fotos y juegos, podréis encontrar una muy interesante introducción, los primeros minutos de la película, donde se muestra a las claras el carácter indómito del personaje.

(Portada de la primera edición de Una Princesa de Marte, editada como novela en 1917, y cartel de la película)