ARTHUR RACKMAN, el gran maestro de Trasantier

El propio nombre de la editorial, Trasantier, supone toda una declaración de intenciones y contenidos: “Trasanteayer, el día que precedió inmediatamente al de anteayer”, según la Real Academia Española de la Lengua.  Y no sólo se trata de una preciosa palabra de nuestro idioma, sino que su significado evoca al pasado con reminiscencias poéticas, en una acepción coloquial que -como edición- a mí se me antoja una reivindicación diferente de los clásicos de la cultura popular.Ficha Arthur_Rackman

Así ha de entenderse la recuperación de El Anacronópete, de Gaspar y Rimbau, con su máquina del tiempo anterior a la de H.G.Wells (ver artículo más adelante), pero también la nueva colección que inicia este mes de abril, Ilustradores del Ayer, con Charles Robinson y Arthur Rackman.  Pero permitid que me centre en este último, pues para mí -para muchos- sus ilustraciones han representado esa imagen preferente que asociamos a los clásicos más fantásticos de todos los tiempos.

Arthur Rackham 1

Nacido en 1867 en Lewishan, Londres, en el seno de una familia muy numerosa (eran 12 hermanos), oficinista mientras curso estudios en la Escuela de Arte, reportero e ilustrador en el Westminster Budget, en 1893 comienza a ilustrar libros y revistas infantiles.  Su primer éxito lo alcanza un año después con El Prisionero de Zenda, de Anthony Hope, que se convierte en el inicio de una reconocida y dilatada carrera como ilustrador, cuyas obras reciben distinciones y medallas de oro en la Exposición Internacional de Milán (1906) y Barcelona (1912), incluso se exponen en el Louvre (1914).

Arthur Rackham 2Arthur Rackham 3

Con un dibujo ecléctico y diversos y variados estilos que van desde la caricatura al realismo, para la confección de sus obras utiliza la pluma y la tinta china y compone tanto siluetas como dibujos de trazo fino y depurado, a los que en numerosas ocasiones incorpora el color en finas aguadas y transparencias, que en ocasiones recuerdan las xilografías japonesas de la era Meiji.  Fue todo un maestro, en una época -la Golden Age de la ilustración inglesa- en la que los libros ilustrados, tanto en ediciones populares como en tiradas limitadas de alta calidad, representaban una de las tradiciones más consolidadas para ofrecer como regalo. Más tarde, sus ilustraciones han sido reeditadas infinidad de veces, o reproducidas en postales, pósters y litografías comercializadas con éxito.

AR Alice in Wonderland

Lo más característico de su obra es que la gran mayoría estuvo dedicada a temas fantásticos y cuentos de hadas, nacidos del mito y el folclore popular, plagados de aventuras e imaginación.  Así, sus láminas más conocidas reviven las obras de Washington Irving (Rip van Vinkle, La leyenda de Sleepy Hollow), Rudyard Kipling (Puck de la colina Pook), JM Barrie (Peter Pan en los jardines de Kensington), W. Shakespeare (El Sueño de una noche de verano, La Tempestad), H.C.Andersen y los Hermanos Grimm (cuentos), Cuentos de Hadas (Ingleses e Irlandeses)…

AR andersen_

Jonathan Swift (Viajes de Gulliver), Esopo (Fábulas), Richard Wagner (El Oro del Rhin, La Valquiria, Sigfrido, El Ocaso de los Dioses), Charles Dickens (Un cuento de Navidad), A.W.Pollard (Romance del Rey Arturo y sus Caballeros de la Mesa Redonda), C.S.Evans (Cenicienta y La Bella Durmiente), R.Browning (El Flauista de Hamelin), Henrik Ibsen (Peer Gynt), Lewis Carroll (Alicia en el País de las Maravillas) o Edgard Allan Poe (Cuentos de Misterio e Imaginación).  Como veis, toda una delicia para el amante de lo fantástico (1).

AR poe

Arthur Rackman murió de cáncer, en 1939, pero su obra lo convierte en inmortal.  Y la recopilación de Trasantier resulta un magnífico regalo… incluso para uno mismo.

AR Nibelungos 1AR Nibelungos 2

NOTA (1):  La edición de Trasantier puede no recoger todas las imágenes adjuntas, recopiladas para este artículo, escrito antes de que el libro haya sido publicado.

CONAN y El Pueblo del Círculo Negro.

Ficha CYEPDCNRecogemos la ficha del volumen publicado en noviembre por Planeta de Agostini comics, en el que se adapta al cómic el relato original de R.E.Howard, El Pueblo del Círculo Negro, donde el cimmerio se encuentra con uno de los caracteres femeninos más interesantes descritos por el autor tejano, la Devi Yasmina de Vendhya, en su enfrentamiento con los Videntes Negros de Yimsa.

De esta adaptación publicamos comentarios y reseña hace un año, tras su aparición en USA, que podéis encontrar siguiendo este enlace.

Respecto a su edición española, simplemente comentar que mantiene el nivel de excelencia de otros volúmenes de la serie publicados por Planeta, en formato libro, o novela gráfica completa, como volumen separado de una colección que luce espléndida en la biblioteca de cualquier aficionado.

Conan-black-circle-page-2

CONAN REY: El Conquistador.

Ficha CR4 El Conquistador

 Esta ficha se quedó en el tintero, pese a estar preparada incluso antes de la aparición de la edición de Planeta.  Meses antes ya publicamos su reseña, sobre el original en inglés, que podéis recordar picando aquí.

Con ánimo completista, pero también porque en ella prometía comentarios sobre algunos aspectos que me parecieron interesantes y dejaba para su edición española, regresamos sobre ella. (Os recomiendo un repaso previo de la reseña anterior, aqui).

CeC 1-2-3-4-5-6 Giorello

Lo primero que quisiera reflejar es que este volumen supone (de momento al menos, pues no hay anunciada continuidad) la última colaboración del magnífico tándem responsable de la serie que conforman Timothy Truman y Tomás Giorello, junto al colorido de Tomás Villarrubia; en mi opinión, uno de los mejores y más completos que jamás se han ocupado del personaje en cómic, equiparable al ya mítico de Roy Thomas y John Buscema en Marvel.  Y no sólo por unos dibujos potentes y espectaculares que siguen el canon Frazetta, más propios de la revista Savage Sword que de la serie regular, potenciados por un color excelente, sino por la calidad de las adaptaciones de Truman, estudioso y buen conocedor del personaje, muy fiel al Howard original, cuyas aportaciones y licencias no son gratuitas sino que amplían y enriquecen la figura del cimmerio.  Sería de agradecer su regreso.  Por pedir, si no continuasen el personaje como rey de Aquilonia (tal vez en esa posible victoria sobre Zingara que Dale Ripke esboza en su cronología The Dark Storm, o en esos viajes a Hyrkania y Khitai, o las islas de un continente lejano en el hemisferio occidental que indica Howard, y utilizaron De Camp y Carter) a me gustaría que lo hicieran en la época previa a su alzamiento, mientras servía como soldado fronterizo en Más allá del Río Negro, El Negro Desconocido, o el episodio Lobos de allende la Frontera, por no decir una espectacular nueva adaptación de Uñas Rojas… relatos, todos, considerados entre lo mejor de su obra, narrados con una crudeza y realismo que trasciende lo que hay de fantástico en sus historias.

El fin de XaltotumSobre las licencias de Truman en el guión, una de las negativas es esa (que ya utilizó Roy Thomas, y él repite -la influencia del maestro es mayor de lo que parecía-) de que sea el propio Conan quien de muerte al brujo Xaltotum, algo que no sucede en la novela, donde Zelata y su lobo, con Hadratus -bruja y sacerdote- son quienes la producen.  A mi entender, origina una ruptura ilógica en la continuidad de la historia, pues Conan debe abandonar el combate en el que se encuentra envuelto para después regresar a él y derrotar al rey Tarascus.  También se pierde aquí ese momento mágico-poético en que aparece el carro del brujo y Hadratus coloca en él su cuerpo momificado para que lo transporte de regreso al reino perdido de Acheron (está claro que quien reescribe a Howard, por bueno que sea, se equivoca siempre).

Conan y ZenobiaY en este caso (no tan negativo, pues sirve a fines posteriores) Truman decide dar presencia a Zenobia y la traslada al altar del rey, para ser sacrificada en la cima de la colina donde transcurren los hechos y es salvada del sacrificio in-extremis  por el propio rey.  Con ello y su llegada al final, se ahorra el viaje a Nemedia para recogerla, como promete en la novela.  Ya en positivo (a mi entender), es el complemento a la personalidad y estado de ánimo de un rey Conan avejentado y cercano al final de sus días (que REH no toca), en el que se introduce bien -muy bien incluso- y amplía con éxito.  Su recurso de utilizar un rey crepuscular que narra sus historias en primera persona al escriba Pramis (y da origen a las Crónicas Nemedias) es acertado: cada capítulo en cómic (dos del original) se inicia con los recuerdos de éste, en los que transluce también sus sentimientos. Y en ellos Truman nos presenta una imagen humana del cimmerio, Un rey triste y soloprofundamente enamorado de Zenobia incluso años después de su muerte. Fue la única persona que tuvo cerca, y ahora la extraña, y se siente solo sin ella, ni sus compa-ñeros de aventuras y reinado, Pallantides, Trocero,… ya fallecidos. Incluso, al cierre, confiesa a Pramis“: ¿de qué sirve el poder y los tesoros que proporciona… si no tienes a quién ofrecérselos?“.  Y esto supone toda una declaración, un cambio importante respecto a la versión ofrecida y ampliada por DeCamp y Carter, y continuada en los comics de Marvel: Conan no tiene descendencia alguna, ningún hijo reconocido en quien abdicar y dejar la corona, nadie que continúe su linaje… (1)

Y se siente triste y solo.

No sabemos qué  deparará el futuro de la serie, el personaje en el fin de sus días. Sí -pues lo confiesa abiertamente en las páginas de este volumen- que no morirá sentado en el trono, sino en alguna postrer aventura allende el reino, recorriendo territorios desconocidos del mundo Hyborio en el que habita. Pero, sin duda, Truman nos deja una visión nueva del cimmerio, diferente a cuanto conocíamos
hasta el momento, abierta a terrenos inexplorados…Y es de agradecer.

Respecto a la edición española de Planeta de Agostini comics, en formato libro-comic siguiendo el formato de la edicion recopilada original, excelente como siempre, dos comentarios:

  • Por un lado, el acierto en elegir como portada la del último número de la serie, como pedía en el comentario anterior (a este paso, voy a tener que pensar que me siguen y hacen caso… aunque se trata de una elección bastante lógica)
  • Por otro (me sabe mal darle un “palo”, pero he de hacerlo) un desacierto que es una verdadera metedura de pata y ruptura del criterio previo: el diseño de su lomo, muy diferente a los tres anteriores de la serie Conan Rey; más en este caso, que se trata de la segunda parte de un tomo anterior…  No sé quien tomará estas decisiones, sólo que está mal asesorado, no tiene ni idea de lo que hace y demuestra una falta de implicación y respeto hacia el producto final, y una jugarreta a los que presumimos de estos volúmenes en nuestra biblioteca, junto a otros libros de calidad.

conan-y-el-dios-de-medianoche

  1. Mucho tiene que ver con ello, al parecer, una antigua aventura de Conan Rey, publicada en los albores de su edición por Dark Horse, 2007 (un año después por Planeta): Conan y el Dios de Medianoche, cuya reseña inten-taremos recuperar en breve, no sólo por comentar este tema importante, sino porque también recoge una buena historia, diferente y de interés, que algunos no conocen.

LA MÚSICA DEL SILENCIO, de Patrick Rothfuss

La música del silencio doble

Ya se encuentra disponible La música del silencio, el nuevo libro de Patrick Rothfuss, uno de los escritores más esperados hoy por sus seguidores, que son legión (y no sólo amantes de la fantasía, sino de la buena lectura en general).

La Música del Silencio (traducción algo sui generis para The Slow Regard of Silent Things [La lenta contemplación de las cosas silenciosas], título no demasiado comercial, y hasta inexplicable por el propio Pat, como confiesa en su blog) es una novela corta (¿corta…? ¿…de Rothfuss?) derivada de Las Crónicas del Asesino de Reyes, la historia de Kvothe, personaje que no solo ha cambiado, y Marc Simonetti 6actualizado, el concepto de Fantasía, sino que está llamado a ser (ya lo es) uno de sus exponentes; y su autor, de escritura ágil cargada de lirismo, lectura fácil y agradecida pero de gran calidad, uno de sus representantes más reconocidos.  La protagonista es Auri, la joven de La Universidad que habita en La Subrealidad, el mundo subterráneo de sus catacumbas, un laberinto de túneles antiguos, salas abandonadas y escaleras serpentinas, pleno de belleza y sorpresas. Auri es, quizá, el personaje más delicado y tierno de cuantos creó Rothfuss en El Nombre del Viento.  Su personalidad destila lirismo e inocencia; pero también misterio.  Por eso resulta tan atractivo al lector.

Cuenta Rothfuss que la novela nació cuando le solicitan un cuento corto para una antología de relatos de autores famosos (Rogues, de próxima aparición) ambientados en sus mundos de fantasía; en este caso, las Cuatro Esquinas de la Civilización. Pero mientras la escribía, la historia de Auri creció con vida propia y se alargó, hasta devenir en la novela corta que ahora llega a nuestras manos (y escribió otro relato: El Árbol del Relámpago, con Bast de protagonista).  Pero que nadie espere encontrar en ella algo nuevo sobre Kvothe, la continuación de El Temor de un Hombre Sabio, o una precuela a Las Puertas de Piedra, tercer libro de la saga.  La Música del SIlencio, como todo spin-off, está -por definición- protagonizado por un personaje secundario, con un argumento independiente a la historia principal.  Pat lo deja claro en su prólogo. Pero también anuncia:

«Por otra parte, si te gustaría saber algo más de Auri, esta novela tiene mucho que ofrecerte.  Si amas las palabras, los misterios y los secretos.  si sientes curiosidad por la Subrealidad y la alquimia.  Si quieres saber más sobre los giros ocultos de mi mundo…  Pues bien, entonces este libro quizá sea para ti.»

El éxito de ventas está asegurado, tanto por la cantidad de seguidores del autor (800.000 libros vendidos en español), como por la expectación que despierta su obra, ante una prolongada espera del tercer tomo (confirma que sigue trabajando en su revisión, y se espera para 2015). También ayuda una buena campaña comercial, con su publicación simultánea en EE.UU., Gran Bretaña, Brasil y España, este 28 de octubre pasado. Marc Simonetti 5El éxito de opinión está por ver (gran expectación, gran decepción, dicen… Aunque confío que no; confío en Pat).

En nuestro país, Plaza&Janés la presenta en una cuidada edición en tapa dura, con sobrecubierta atractiva de Laura Brett, al tiempo que en catalán (Rosa dels Vents).  Incluye, además, a toda página, seis ilustraciones a plumilla de Marc Simonetti, todo un lujo.  La tengo en mis manos, y he leído poco más que su inicio…

Pronto os daré mi opinión.

(Otras entradas sobre Kvothe, o Rothfuss, en este enlace)

HALCONES DE ULTRAMAR: CORMAC FITZGEOFFREY, de Robert E. Howard, en cómic

Ficha Halcones de UltramarCada cierto tiempo encontramos la agradable sorpresa de una nueva obra de Robert E.Howard adaptada al cómic; obras que, sin ser de sus personajes princi-pales, se venden, y mucho, aunque no todas resulten atractivas o bien realizadas, ya sea por la propia adaptación o el dibujo modernista (en mi opinión, al tejano le va un dibujo clásico, realista, y no otro).  Confieso que en este caso he quedado muy satisfecho, con el resultado final de Halcones de Ultramar, uno de los dos (y medio) relatos que REH escribió sobre Cormac Fitzgeoffrey; que me ha llamado la atención tanto como en su día lo hizo la serie de otro personaje con igual nombre, Cormac Mac Art, adaptado por Roy Thomas y E.R.Cruz, en 1990.

Damián Couceiro

Damián Couceiro

¿Pero quién es Cormac FitzGeoffrey?  Se trata de uno de los varios personajes creados por Howard como protagonista de historias ambientadas en Las Cruzadas, con un importante componente de realismo histórico detrás; un anticipo (junto a Kull de Valusia) del propio Conan (su descripción física es prácticamente la misma: más de dos metros de altura, ojos fieros y azules, melena de cuervo), que dispone de ese punto de salvajismo heredado de sus ancestros que le diferencia de otros, de costumbres refinadas por la civilización; eso sí, es bastante más amargo, sin la alegría innata del cimmerio. Cormac es un cruzado irlandés (mitad gaélico, mitad normando), de sangre noble, renegado, y sin señor al que seguir (incluso niega ese honor al propio Ricardo Corazón de León, al que salva la vida e impresiona -sí, como el Capitán Trueno de Víctor Mora-).  Su blasón es un reluciente cráneo plateado sobre fondo negro, y porta una espada de acero azulado grabada con runas, arrebatada al cadáver de un rey noruego que había dado muerte a su hermano Shane durante una incursión norteña a Munster.

Joe Jusko, nº 2

Joe Jusko, portada nº 2

Sus orígenes son inciertos. Robert E. Howard sitúa su nacimiento en 1162 (en el frag-mento La Princesa Esclava, cuando indica que participa en la Batalla de Dublín con 8 años), y deja intuir que sería hijo de Geoffrey el Bastardo, un normando renegado, supuesto descendiente de Guillermo el Conquistador y “una mujer de los O’Brien”, que Keith Taylor identifica con Radharc O’Brien, descendiente del mismo Brian Boru, gran rey de Irlanda (en las páginas de REH – Two Gun Racounter, donde desarrolla y especula sobre el tema con amplitud sobre una impre-sionante base histórica, en su serie de artículos (1) que recomiendo a los interesados). Al Harron también dispone de una elaborada biografía del personaje en The Cimmerian Blog(2), hoy por desgracia cerrado.  Y si alguien quiere leer sus historias en español, nada mejor que acudir a Los Halcones de Ultramar y otras narraciones de las Cruzadas, editado por Barsoom, que ya comentamos en estas mismas páginas.

Cormac (Fuente: The Cimmerian)

Cormac  (Fuente:        The Cimmerian)

Halcones de Ultramar es el primer relato del personaje y, posiblemente, el mejor y más conocido de la serie Ultramar (Outremer, las tierras más allá del mar, donde transcurren estas y otras aventuras escritas por Howard), en el que intervienen como protagonistas personajes históricos bien conocidos, como el citado Ricardo Corazón de León, o Al-Nāsir Ṣalāḥ ad-Dīn el sultán Saladino-, quien le demostrará que hay honor también en el contrincante, más allá del odio hacia el enemigo que se siente en el campo de batalla.

Pero previo a los hechos que se narran, y como se recuerda en él, tras una juventud tumultuosa en tierras gaélicas, Cormac se deja llevar por el entusiasmo de su amigo Eamonn Fitzgerald y se embarca hacia tierra santa en la tercera cruzada, bajo el mando de Ricardo I de Inglaterra; por el camino, invaden Sicilia y conquistan Chipre. Durante la travesía de los cruzados hasta Anatolia tendrá lugar un hecho que influye más tarde en el relato: dos caballeros, el francés Gerard de Gissclin vence en duelo al alemán Conrad Von Gonler, en presencia del propio Federico Barbarroja, emperador del Sacro Imperio, poco antes de su muerte; Von Gonler nunca perdonará haber perdido.  

Saladino, por Couceiro

Saladino, por Couceiro

En 1911, conquistan San Juan de Acre, pero Eamon cae muerto en uno de los ataques de Saladino para recuperar la ciudad.  Es allí donde el Sultán sabe por primera vez de la ferocidad del guerrero con un cráneo en el escudo.  También en la batalla de Azotus, donde Cormac rescata en combate al rey Ricardo, en presencia de sir Rupert del Vaille; y en Jope, donde es salvado de morir por Sieur Gerard de Gissclin.  Cuando se firma la paz, y sus amigos son recompensados (Sir Rupert es nombrado senescal de Antioquía y Sieur Gerard señor del castillo fronterizo Ali-El-Yar), FitzGeoffrey decide viajar a Irlanda. Mas allí no encuentra quien necesite su espada y regresa, para ponerse a las órdenes del hombre que le salvó la vida, y ayudarle en sus contiendas con los sarracenos.  Es aquí donde comienza la historia de Halcones de Ultramar.

El relato es, básicamente la crónica de una venganza, el cobro de una deuda de sangre que el gaélico se ve impelido a realizar por honor, por la memoria de un amigo que ha sido traicionado: cuando llega a Antioquía (un inciso: en el cómic se indica que en 1190.  No es posible: las tropas de Ricardo I desembarcan en Acre en junio de 1191, así que los hechos no pueden transcurrir antes de 1192), Cormac conoce a través de Sir Rupert que Gerard de Gissclin ha muerto y su castillo saqueado y reducido a ruinas, por las tropas de Nureddin de El Ghor, un jeque con aspiraciones que ha roto la paz de Saladino, pero ante la aquiescencia y dejación de su vecino, Conrad Von Gonler, a quien solicitó ayuda y éste se la negó, en recuerdo de la derrota sufrida en duelo.  Fitzgeoffrey irá a por ambos, en solitario, para evitar un movimiento de tropas que rompería la paz.

Venganza

La adaptación al cómic es excelente.  Principalmente, porque Michael Alan Nelson no pretende corregir a Howard (como hacen otros, y fracasan), sino que traslada su relato de forma fiel al nuevo medio, y son las palabras del tejano las que nos cuentan los hechos, sin apenas cambios, sin pretender mejorarlo. Porque R.E.Howard es bueno -muy bueno- en lo que hace -narrar historias, dibujar con palabras que impactan en la mente del lector situaciones, sentimientos y la acción de sus personajes-, y un medio en el que interviene el dibujo como componente básico, si está bien hecho y se integra en la historia, sirve a la perfección para transmitir su legado, como se ha demostrado antes. Eso sí, como complemento a su narrativa única, no para sustituirla.

Y el dibujo de Damián Couceiro (incluso el color de Tumburús) se adapta muy bien a los requisitos exigidos: estilo natural sin llegar al hiperrealismo, un correcto tratamiento y ambientación de la época, y dibujo muy expresivo.  Posiblemente sea esa su mejor virtud: la expresividad intensa y cómplice con la que nos traslada la acción, no sólo con actos y figuras en movimiento, sino mediante los gestos, unas expresiones que traslucen las sensaciones de los protagonistas y cuantos les rodean hasta hacerte sentir partícipe de los mismos.  No muchos lo consiguen; y es justo reseñarlo.  Observad si no la escena en dos páginas (también las anteriores) en la que Cormac ajusticia a Von Gonler, la expresividad de esos rostros que transmiten sentimientos.  Silencios de espada 1Silencios de espada 2Y no sólo gestos. Durante el asalto a la fortaleza de El Ghor, cuando Cor-mac se enfrenta a una treintena de enemigos, la can-ción de las espa- das  se traduce en silencio que impac-ta, y durante 10 páginas sin pala-bras (entre las dos que ofrecemos) asistimos sólo  a ecos de aceros que entrechocan y sangre de vidas que se desvanecen. Todo un acierto, sin duda, que transmite la matanza mejor que las palabras; una idea al parecer del editor Matt Gannon, que resaltamos.

Un cómic no es bueno porque tenga un buen dibujo, sino por las sensaciones que transmite, y cómo lo hace. Y Halcones de Ultramar, os lo aseguro, transmite mucho.  No os lo perdáis.

  1.  Cormac Fitzgeoffrey’s Kin in the Crusades y A Woman of the O’Briens.
  2. Calvaria ad Victoriam: A Look At Cormac Fitzgeoffrey, Part Three.

CormacFitzGeoffrey Yermo